Nuestra organización depende, ahora más que nunca, de la entrega de las personas. Existen muchas posibilidades para comprometerse como donante. La forma más fácil de realizar una donación a SALEM es adherirse a la fundación SALEM. Como socio fiduciario, y bajo la cobertura de la fundación, un donante podrá ver realizadas de forma prolongada en el tiempo sus propias iniciativas de interés común.

El mayor deseo del fundador de SALEM, Gottfried Müller, era que SALEM perdurara en el tiempo para ayudar a los más débiles, tanto en Alemania como a nivel mundial. Por ello, y en honor a Gottfried Müller, se creó la fundación SALEM. Esta fundación trabaja al margen de las instalaciones de SALEM y persigue los mismos objetivos caritativos que SALEM.

Su adhesión como miembro de la fundación SALEM será un regalo especial con el que colaborará con nosotros de forma muy personal. Como miembro, deberá aportar parte de su patrimonio al capital de la fundación. La fundación SALEM depositará el capital de la fundación para que genere beneficios y los rendimientos obtenidos se utilizarán para la consecución de nuestro objetivo común.

La adhesión
La forma más sencilla de realizar donativos a favor de la fundación SALEM es la adhesión. Mediante la adhesión apoyará de forma general y a largo plazo el trabajo de SALEM. El capital dispuesto se sumará al capital de la fundación y los beneficios se desviarán a aquellas iniciativas donde la ayuda sea más urgente.
La fundación SALEM, creada en 2009, depende de un aumento rápido de su capital social, que se logra mediante las aportaciones de capital a la fundación. Solo de esta forma se podrán subvencionar a largo plazo, de forma eficiente y efectiva, los programas de SALEM y las medidas de ayuda. Con su aportación a la fundación colaborará con una contribución duradera para la consecución de los objetivos de SALEM por la paz.

Fundación fiduciaria propia
La fundación SALEM permite también, a partir de un patrimonio mínimo de 25.000 euros, fundar una fundación fiduciaria propia bajo la cobertura de SALEM. La fundación se crea mediante un contrato fiduciario y un estatuto que concreta el objetivo de la fundación. El objetivo de la fundación debería, en principio, coincidir con el de la fundación SALEM. La fundación se compromete a utilizar los beneficios de acuerdo con el
objeto social establecido en el estatuto.
Dado que la fundación fiduciaria, en calidad de fundación dependiente, no tiene personalidad jurídica propia, será la fundación SALEM la que, como titular del derecho, asumirá la administración fiduciaria y con ello la gestión de la fundación. Sin embargo, como miembro sí dispondrá de amplios derechos de voz en muchos ámbitos. La fundación fiduciaria puede llevar el nombre
de su fundador.
Al contrario de las fundaciones independiente por derecho, la fundación fiduciaria no tiene que ser autorizada estatalmente, por lo que crearla suele ser poco complicado. Sin embargo, esta sí podrá obrar de forma tan eficaz como una fundación de derecho. Generalmente, entre la conversación informativa inicial y la aprobación tributaria transcurren solamente tres semanas.
El miembro de SALEM, liberado así de las tareas de gestión, disfrutará de todos los derechos y beneficios fiscales. SALEM se responsabilizará de todas las formalidades durante el proceso de creación de la fundación fiduciaria. Les presentaremos proyectos adecuados para su patrocinio y les informaremos sobre los trabajos actuales.

Mediante el testamento o incluso en vida
La adhesión a la fundación puede realizarse también a través del testamento, mediante una adhesión o mediante la creación de una fundación fiduciaria al amparo de la fundación SALEM. En este caso, su donativo deberá constar por escrito en el testamento o en el pacto sucesorio. Muchos miembros utilizan la oportunidad, ya en vida, de constituir una fundación fiduciaria con un pequeño capital que amplían posteriormente en el momento de la muerte.

Beneficios fiscales importantes
Los socios podrán aportar al capital de la fundación hasta un millón de euros obteniendo importantes beneficios fiscales. Esta disposición es válida independientemente de si la fundación es de nueva creación o ya estaba constituida desde hace tiempo. El capital aportado puede producir beneficios fiscales, bien en su totalidad en el año de la aportación o bien de forma flexible en un período de 10 años desde que se practicó la aportación. Además, anualmente se puede aportar hasta un 20% del total de sus ingresos en una fundación de interés común, como donativo o como socio, obteniendo importantes beneficios fiscales.

Si se traspasa una herencia a una fundación de interés común como la fundación SALEM, en un plazo de 24 meses, no tendrá que pagar impuesto de sucesión por la cantidad aportada. El impuesto de sucesión que ya haya sido efectuado será reembolsado.

Persona de contacto
Para resolver cualquier duda relativa a la fundación SALEM contacte con el administrador Heiko Weiß, Tel. 09225/809-298. También podrá utilizar nuestro Formulario de contacto .

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