Mediante la plantación de árboles y el cultivo sostenible de la tierra, SALEM protege los espacios naturales. Gran parte de la energía que SALEM requiere proviene de fuentes renovables.

Llevar un modo de vida global significa también asumir nuestra responsabilidad respecto a la protección del medio ambiente. SALEM quiere con ello ayudar a mantener la tierra de manera que tenga buenas condiciones de vida para el futuro.

Muchas de las instalaciones SALEM del mundo cuentan con una granja agrícola o huerto ecológico. Mediante la reforestación y el cultivo sostenible de la tierra, SALEM preserva los espacios naturales para las personas, los animales y las plantas. Al mismo tiempo, SALEM quiere animar a los demás a que hagan lo mismo.

Especial consideración merecen los animales. En muchas de las aldeas SALEM hay caballos y otros animales. Los niños y jóvenes aprenden, a través de su compañía, a mostrar responsabilidad, empatía y amor por otros seres vivos.

Gran parte de la energía que las instalaciones de SALEM necesitan la produce el mismo SALEM con fuentes de energía renovables.

Desde hace muchos años, SALEM organiza exitosas campañas de plantación de árboles en colaboración con colegios, guarderías y autoridades forestales. Lo fundamental es, además de impartir formación medioambiental, mantener las escasas especies de árboles autóctonos, así como fomentar una economía forestal natural.



Traducido del alemán gracias a la Iniciativa Mondo Lingua de traducción gratuita para asociaciones. Traductores voluntarios: Ruth María Escolano Roses y Isabel Sierra Perler.



Subir